El presidente de Taiwán, Lai Ching-te, ha dicho que el futuro de la isla no será decidido por fuerzas externas. El presidente de Taiwán ha hecho un llamado a la comunidad internacional para que respete la soberanía de la isla. La declaración ha sido vista como un intento de afirmar la independencia de Taiwán y de rechazar las pretensiones de China de reclamar la isla como parte de su territorio.

