Tras los comicios intermedios de Estados Unidos, en los que el Partido Demócrata obtuvo una mayoría en la Cámara de Representantes, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán emitió un comunicado en el que expresó "satisfacción" por el resultado, pero también "escepticismo" respecto a cualquier cambio sustancial en la política exterior de Washington.
El portavoz del régimen, Ali Akbar Salehi, señaló que la victoria demócrata podría abrir una ventana para retomar negociaciones sobre el programa nuclear iraní, pero advirtió que la historia reciente muestra que los cambios en el Congreso no siempre se traducen en una revisión de la política ejecutiva.
En los últimos meses, la administración estadounidense ha impuesto sanciones adicionales a Irán por su apoyo a grupos militantes en el Líbano y Yemen. La respuesta iraní ha sido de endurecimiento de su retórica y la continuación de sus actividades de desarrollo de misiles balísticos.
Los analistas internacionales consideran que, pese a la retórica conciliadora, la falta de avances concretos en las negociaciones del JCPOA y la persistente desconfianza mutua hacen improbable una transformación rápida de la relación bilateral.



