El rey Felipe VI y la reina Letizia realizaron una visita oficial a la ciudad autónoma de Ceuta, situada en la costa norte de África, en un momento en que más de 70.000 migrantes han llegado a la zona en los últimos meses. Según France 24, la visita tiene como objetivo demostrar la firmeza del Estado español frente a la presión migratoria y reforzar la cooperación con las autoridades locales.
La llegada masiva de migrantes ha generado tensiones con Marruecos, que controla la frontera terrestre entre el territorio marroquí y Ceuta. El gobierno marroquí ha acusado a España de no gestionar adecuadamente la situación y ha amenazado con cerrar los puertos y aeropuertos, lo que complicaría el comercio y la seguridad regional.
Durante la visita, el rey sostuvo reuniones con el presidente del Gobierno de Ceuta y con representantes de las fuerzas de seguridad, enfatizando la necesidad de una respuesta coordinada y la protección de los derechos humanos de los migrantes. Asimismo, se anunciaron medidas para reforzar la vigilancia fronteriza y mejorar la infraestructura de acogida.
La visita se produce en un contexto de relaciones bilaterales tensas, donde la cuestión migratoria se ha convertido en un punto crítico que afecta también a la cooperación en temas de seguridad y lucha contra el terrorismo en el estrecho de Gibraltar.


