El‑Sayed, destacado dirigente del bloque nacionalista egipcio, emitió un comunicado el 2 de noviembre de 2026 en el que descalifica la reciente declaración de apoyo del asesor político estadounidense Steven Stevens al candidato republicano que compite por el Senado de EE. UU. El‑Sayed argumentó que la postura de Stevens constituye una intromisión indebida en la soberanía de los Estados y una tentativa de influir en la política exterior de Egipto.
La polémica surgió durante una rueda de prensa en El Cairo, donde El‑Sayed también recordó los compromisos de Egipto con la no intervención y la defensa de la autodeterminación de los pueblos, principios consagrados en la Carta de la ONU. La declaración de Stevens, difundida en un programa televisivo de Washington, señalaba que el candidato republicano compartiría una visión más firme contra el terrorismo en Oriente Medio, lo que El‑Sayed interpretó como un intento de vincular la política interna estadounidense a la agenda de seguridad egipcia.
Las autoridades egipcias han solicitado a su embajada en Washington una aclaración oficial, mientras que el Departamento de Estado de EE. UU. ha indicado que la posición de Stevens es personal y no representa la política del gobierno. Sin embargo, analistas de relaciones internacionales advierten que la situación podría generar fricciones diplomáticas, sobre todo en el marco de la cooperación contra grupos extremistas en la región.
En el contexto de las próximas elecciones legislativas en Egipto, el episodio refuerza la percepción de que los líderes locales están vigilantes ante cualquier señal de presión externa. La comunidad internacional observa con atención cómo se desarrollará este intercambio, que podría influir en la agenda de seguridad y desarrollo en el norte de África durante los próximos meses.

