En la Cumbre del Commonwealth celebrada el 1 de noviembre de 2026, el primer ministro del Reino Unido declaró que, aunque está dispuesto a entablar un diálogo estructurado sobre justicia reparadora, el tema de las reparaciones por la esclavitud no formará parte de la agenda oficial del encuentro.
La postura británica ha sido recibida con descontento por varios miembros del bloque, especialmente por naciones africanas que demandan reconocimiento y compensación por los siglos de explotación colonial. Líderes de Ghana, Jamaica y Barbados expresaron su frustración, señalando que la omisión socava los principios de igualdad y reconciliación que el Commonwealth pretende promover.
A pesar de la exclusión, el gobierno británico anunció la creación de un grupo de trabajo conjunto con representantes de los países interesados, con el objetivo de explorar vías de cooperación y posibles iniciativas de desarrollo que podrían considerarse como formas de reparación simbólica.
Analistas internacionales advierten que la falta de consenso sobre reparaciones podría debilitar la unidad del Commonwealth y afectar la percepción global del Reino Unido respecto a su legado colonial, mientras que los movimientos sociales continúan presionando para que se reconozcan oficialmente los daños históricos.


