El 1 de noviembre de 2026, el nuevo embajador de Israel ante Somaliland, David Levy, presentó sus credenciales ante el presidente de Hargeisa, Mohamed A. Yusuf. La ceremonia, realizada en la capital de Somaliland, marcó la primera representación diplomática oficial de Israel en el territorio autodeclarado.
Somalia, que reclama la soberanía sobre Somaliland, emitió una protesta formal ante la comunidad internacional, calificando la acción como una violación del derecho internacional y una injerencia en sus asuntos internos. Por su parte, Israel defendió su decisión como parte de una política de acercamiento a países y regiones que comparten intereses estratégicos en seguridad y desarrollo.
El movimiento se enmarca dentro de la estrategia israelí de diversificar sus alianzas en el Cuerno de África, donde la cooperación en materia de seguridad, tecnología agrícola y energía renovable ha cobrado relevancia. Somaliland, por su parte, busca reconocimiento internacional y apoyo económico, y ve en Israel un potencial socio.
Analistas internacionales advierten que la apertura de relaciones diplomáticas podría intensificar la rivalidad regional, especialmente con países que mantienen una postura crítica frente a Israel. Sin embargo, también se plantea la posibilidad de que la nueva embajada facilite proyectos de desarrollo y cooperación que beneficien a ambas partes.



