Las escuelas en Francia han sido cerradas debido a las olas de calor que azotan al país. La situación ha generado preocupación entre los padres y los estudiantes, ya que las temperaturas están alcanzando niveles récord. El gobierno francés ha emitido alertas rojas de calor para más de la mitad del país, y se han implementado medidas para proteger a la población, incluyendo la distribución de agua y la creación de refugios para aquellos que no tienen acceso a aire acondicionado.
