Un estudio publicado por el Ministerio de Salud de Israel indica que, desde el inicio del conflicto armado del 7 de octubre 2022, las visitas de niños a servicios de urgencia psiquiátrica se han más que duplicado. La investigación, basada en datos de hospitales de Tel Aviv y Haifa, muestra que el 38 % de los menores atendidos presentan síntomas de trastorno de estrés post‑traumático.
Los investigadores atribuyen el aumento a la exposición constante a bombardeos, desplazamientos internos y la pérdida de familiares. Además, la incertidumbre prolongada y la interrupción de la vida escolar han agravado el sufrimiento psicológico de la población infantil.
El Ministerio de Salud ha anunciado la ampliación de recursos psicológicos, incluyendo la contratación de 200 nuevos psiquiatras infantiles y la creación de centros de apoyo en zonas de alta vulnerabilidad. Sin embargo, la comunidad médica advierte que la demanda supera ampliamente la capacidad actual.
Organizaciones internacionales de derechos humanos han pedido a las partes en conflicto que respeten el derecho de los niños a la protección y a la salud, instando a un cese de hostilidades que permita la recuperación de la población civil.


