El 27 de octubre de 2026, la BBC informó que Marry Mubaiwa, exesposa del vicepresidente de Zimbabue, fue puesta en libertad tras el colapso del caso que la acusaba de intentar asesinar a su entonces marido en 2019. Mubaiwa había permanecido en prisión preventiva durante siete años, una medida que había sido criticada por organizaciones de derechos humanos como una forma de persecución política.
El caso, que había generado una amplia cobertura mediática internacional, se cerró cuando el tribunal determinó que las pruebas presentadas eran insuficientes para sostener la acusación. La decisión ha sido recibida con cautela por la oposición, que sigue cuestionando la imparcialidad del poder judicial bajo el gobierno del presidente Emmerson Mnangagwa.
La liberación de Mubaiwa llega en un momento de creciente tensión política en Zimbabue, donde la oposición y la sociedad civil demandan reformas estructurales para garantizar la independencia del poder judicial y el respeto a los derechos humanos. La comunidad internacional, incluida la Unión Europea y la ONU, ha seguido de cerca el caso, considerándolo un barómetro de la evolución del estado de derecho en el país.
Aunque la liberación representa un alivio para la familia Mubaiwa, el futuro legal del vicepresidente y de otros miembros de la élite política sigue siendo incierto, pues se esperan nuevas investigaciones sobre presuntos actos de corrupción y abuso de poder.


