El viernes 27 de octubre de 2026, agentes del Buró Federal de Investigaciones (FBI) ejecutaron un allanamiento en la vivienda de Eric Swalwell, exrepresentante del distrito 15 de California, ubicada en el barrio de San Mateo. La acción se realizó tras la apertura de una investigación federal que busca determinar si el político estuvo involucrado en conductas de acoso sexual que él ha negado en reiteradas oportunidades.
Según comunicó el propio FBI, los agentes incautaron varios dispositivos electrónicos, documentos y material de apoyo que podrían servir como evidencia en una posible acusación. La medida se enmarca dentro de una serie de investigaciones que han sacudido a varios miembros del Congreso en los últimos meses, reforzando la percepción de una campaña de rendición de cuentas en la política nacional.
El caso de Swalwell, quien había sido una figura prominente dentro del Partido Demócrata y había aspirado a cargos de mayor relevancia, ahora se ve empañado por las acusaciones de conducta sexual. Si bien el excongresista ha sostenido que las denuncias son infundadas, la presión mediática y la gravedad de la investigación podrían obligarlo a renunciar a cualquier cargo futuro dentro del partido.
Analistas políticos advierten que el escándalo podría tener repercusiones más allá del individuo, alimentando la narrativa de la oposición que acusa a los demócratas de tolerar conductas indebidas dentro de sus filas. Además, el caso llega en un momento de alta polarización y podría influir en la percepción pública de la integridad institucional en los Estados Unidos.

