El 19 de octubre de 2026, el cuerpo sin vida de Robert Kabera, ex sargento mayor del ejército de Rwanda y conocido creador de contenido en YouTube, fue hallado decapitado en una zona rural de Uganda. Kabera había buscado asilo político en Uganda tras criticar abiertamente al presidente Paul Kagame y sus políticas autoritarias.
Las autoridades ugandesas iniciaron una investigación criminal, aunque la comunidad internacional ha expresado su preocupación por la posible implicación de agentes vinculados al gobierno de Rwanda. Organizaciones de derechos humanos han denunciado una serie de asesinatos y desapariciones de opositores rwandeses en el exterior, señalando un patrón de intimidación que busca silenciar la disidencia.
El gobierno de Rwanda, por su parte, negó cualquier participación en el crimen y calificó el hallazgo como un acto criminal aislado. Sin embargo, la presión diplomática ha aumentado, con varios países solicitando una investigación transparente y la garantía de protección para los refugiados políticos.
Este caso se suma a la creciente lista de incidentes que ponen en entredicho la reputación de Kigali en materia de derechos humanos y plantea serias preguntas sobre la seguridad de los críticos del régimen fuera de sus fronteras.

