Una explosión de una mina terrestre ocurrió durante una operación de búsqueda en la zona desmilitarizada (DMZ) entre Corea del Norte y Corea del Sur, hiriendo a tres soldados surcoreanos. El suceso se registró el 30 de septiembre de 2026 cerca del sector de Panmunjom, punto tradicional de negociaciones.
El gobierno de Seúl acusó a Pyongyang de haber colocado la mina deliberadamente y exigió una disculpa formal, mientras que el Ministerio de Defensa norcoreano negó cualquier responsabilidad, alegando que la zona está plagada de artefactos sin explosivos dejados por la guerra.
Ambas partes intercambiaron amenazas verbales a través de sus respectivos portavoces, elevando la tensión en una región ya marcada por incidentes esporádicos y maniobras militares. La comunidad internacional, incluida la ONU, ha llamado a la calma y a la reanudación de los canales diplomáticos.
El incidente podría retrasar las conversaciones en curso sobre la desnuclearización y la reunificación, y plantea preguntas sobre la capacidad de control de armas no explosivas en la DMZ, un área que ha sido históricamente una zona de alto riesgo para incidentes accidentales.


