Dolores Huerta, una de las figuras más emblemáticas del movimiento sindical latinoamericano en Estados Unidos, falleció el 28 de octubre de 2026 a los 96 años. La noticia se difundió a través de los principales medios internacionales, entre ellos France 24 y DW Español, que destacaron su papel fundamental en la fundación del sindicato United Farm Workers (UFW) y la popularización del grito "Sí se puede".
El funeral se realizó en su ciudad natal de New Mexico, donde cientos de activistas, políticos y representantes de organizaciones laborales rindieron homenaje. En sus palabras de despedida, colegas recordaron su incansable defensa de salarios dignos, condiciones de trabajo seguras y derechos migratorios para los trabajadores del campo, muchos de ellos inmigrantes latinos.
El fallecimiento de Huerta llega en un momento de creciente debate sobre la reforma migratoria en EE. UU. Su legado se ha convertido en un referente para nuevas generaciones de organizadores que buscan replicar su modelo de negociación colectiva y movilización comunitaria. Diversas campañas han anunciado que continuarán su trabajo bajo la bandera del UFW y de alianzas con movimientos de justicia social.
A nivel internacional, la muerte de Huerta subraya la importancia de los movimientos transnacionales de trabajadores agrícolas y plantea preguntas sobre cómo los gobiernos y las empresas responderán a la presión de estos grupos en un contexto de escasez de mano de obra y cambios climáticos que afectan la producción alimentaria.



