El Departamento de Justicia de los Estados Unidos anunció este miércoles la detención de una ciudadana californiana bajo la acusación de actuar como agente extranjero para la República Popular China. Según la fiscalía, la mujer habría recopilado y transmitido fotografías y videos del hijo del presidente de Taiwán, Lai Ching-te, y de su familia a contactos en Beijing.
El caso se inscribe en una serie de operaciones de espionaje que Washington ha atribuido a la inteligencia china, enfocadas en la política interna de Taiwán y en la comunidad taiwanesa en el exterior. El FBI señaló que la información recopilada podría haber sido utilizada para presionar o influir en decisiones estratégicas de la isla.
Las autoridades estadounidenses han incrementado su vigilancia sobre actividades sospechosas vinculadas a China, especialmente tras la aprobación de nuevas leyes de seguridad nacional. El arresto llega en un momento de creciente fricción en el estrecho de Taiwán, donde China ha intensificado sus ejercicios militares y su retórica beligerante.
El caso también plantea interrogantes sobre la protección de datos personales de figuras públicas y sus familias, y sobre la capacidad de los gobiernos para contrarrestar campañas de desinformación y espionaje en la era digital.

