El 26 de octubre de 2026, Gadi Eisenkot, exjefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel, realizó su último acto de campaña antes de la jornada electoral, en la que se medirá contra el primer ministro Benjamin Netanyahu. Eisenkot, que perdió a su hijo en los combates de Gaza, ha canalizado su experiencia militar y su dolor personal para proyectarse como una alternativa de liderazgo firme y comprometido con la seguridad nacional.
Durante su discurso, el candidato subrayó la necesidad de una política exterior más equilibrada y de una gestión interna que reduzca la polarización social. Asimismo, criticó la gestión de Netanyahu respecto a la economía y a la relación con los asentamientos, prometiendo una agenda que combine la defensa robusta con reformas estructurales.
El surgimiento de Eisenkot como figura central de la oposición ha reconfigurado el panorama político israelí, donde los partidos tradicionales se ven obligados a redefinir sus alianzas. Analistas señalan que, de resultar electo, Eisenkot tendría que negociar con partidos religiosos y de derecha para alcanzar la mayoría parlamentaria, lo que podría influir en la política de asentamientos y en la estrategia frente a Irán.
En el contexto internacional, la posible alternancia en el poder israelí será observada de cerca por Estados Unidos, la Unión Europea y los países árabes, dado el papel estratégico de Israel en la región del Oriente Medio y su participación en procesos de paz y seguridad regionales.


