El gobernador de California, Gavin Newsom, firmó el 17 de octubre una orden ejecutiva que ordena a las agencias estatales examinar la viabilidad de implementar "kill switches" en sistemas de inteligencia artificial avanzados, así como de crear un marco de supervisión para el desarrollo y despliegue de modelos de IA de alto riesgo.
La iniciativa se produce en medio de un debate nacional sobre la regulación de la IA, donde legisladores y expertos advierten sobre posibles peligros como la desinformación automatizada, la discriminación algorítmica y la pérdida de control sobre sistemas autónomos. Newsom, que ha manifestado su intención de postularse a la presidencia en 2028, busca posicionarse como un líder progresista en la gobernanza tecnológica.
El ejecutivo californiano también propone la creación de un consejo asesor integrado por académicos, representantes de la industria y defensores de derechos civiles, con el objetivo de evaluar los riesgos y beneficios de la IA en sectores críticos como la salud, la seguridad pública y la justicia penal.
Si bien la orden ejecutiva tiene alcance estatal, su impacto podría trascender a nivel federal, ya que California es un hub tecnológico y sus políticas a menudo sirven de modelo para otras jurisdicciones. La medida también genera expectativas de que futuros candidatos presidenciales incluyan la regulación de la IA como parte central de sus plataformas electorales.
