En los últimos meses, la expansión de la inteligencia artificial (IA) ha llegado a los lugares de trabajo de la India, donde jóvenes profesionales están empezando a colaborar con sistemas automatizados para tareas de análisis de datos, atención al cliente y gestión de procesos. Empresas de tecnología y sectores tradicionales están implementando chatbots, algoritmos de predicción y plataformas de aprendizaje automático para optimizar la producción.
Los trabajadores, sin embargo, expresan inquietud respecto a la posible sustitución de puestos y la presión para adquirir nuevas competencias técnicas. Sindicatos y organizaciones laborales han pedido que los empleadores ofrezcan programas de capacitación y garantías de empleo que mitiguen el impacto de la automatización.
Expertos en economía señalan que la IA podría elevar la productividad del país, pero advierten que sin políticas de educación y reconversión laboral, la brecha entre trabajadores calificados y no calificados podría ampliarse, afectando la equidad social.
El gobierno indio ha anunciado iniciativas para fomentar la investigación en IA y apoyar a startups que desarrollen soluciones locales, aunque aún se debate cómo equilibrar la innovación con la protección de los derechos laborales.

