Péter Magyar, líder del partido opositor, ganó las elecciones en Hungría, poniendo fin a 16 años de gobierno de Viktor Orbán. Su victoria, respaldada por una coalición de partidos liberales y progresistas, promete reformas en derechos humanos y transparencia. Sin embargo, Orbán negó la derrota y prometió desafiar los resultados en tribunales. La UE ha expresado apoyo a Magyar, viendo en su victoria un paso hacia la democracia en la región.


