El buque ruso, que transportaba petróleo, ha sido incautado por las autoridades francesas en el mar. La incautación ha sido realizada en coordinación con el Reino Unido y es parte de los esfuerzos internacionales para hacer cumplir las sanciones contra Rusia. La situación es muy tensa y hay preocupaciones sobre la posibilidad de una escalada en la crisis.



