El 1 de octubre de 2026 se registró una nueva oleada de ataques en Kordofan, la zona que conecta el este y el oeste de Sudán. Según Al Jazeera, uno de cada cinco incidentes violentos en el país ocurre en esta región, lo que la convierte en un punto neurálgico del conflicto.
Las fuerzas del Ejército Sudanés, apoyadas por milicias aliadas, se enfrentaron a grupos rebeldes locales que buscan controlar el corredor logístico. Los combates se concentraron en torno a la carretera principal que atraviesa Kordofan, vital para el transporte de alimentos y combustible hacia el interior del país.
El intenso fuego cruzado provocó el cierre temporal de la ruta, impidiendo la llegada de convoyes de ayuda de la ONU y de organizaciones no gubernamentales. Hasta el momento, se reportan al menos 30 heridos y varios desplazados que buscan refugio en campamentos improvisados en la periferia de la zona de conflicto.
Analistas de seguridad advierten que la escalada en Kordofan podría reactivar frentes de guerra latentes en Darfur y en el Nilo Azul, complicando los esfuerzos de mediación liderados por la Unión Africana y la comunidad internacional.
