El acuerdo entre Irán y EE.UU. ha sido alcanzado después de meses de negociaciones. El acuerdo prevé la suspensión del veto a la venta de petróleo iraní y un plan de financiación multimillonario para proyectos energéticos. La medida ha generado un nuevo desafío para el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien ha expresado su preocupación por la normalización de las relaciones entre EE.UU. e Irán. El acuerdo también ha sido visto como un paso hacia la normalización de las relaciones entre EE.UU. e Irán.



