El Comité Central de Elecciones de Israel aprobó, el 24 de septiembre de 2026, la exclusión de las dos listas palestinas más relevantes de la boleta electoral que se celebrará el próximo mes. La decisión se sustentó en la supuesta violación de la normativa electoral que prohíbe la participación de partidos que promuevan la violencia o la negación del Estado israelí.
Los líderes de los partidos descalificados, que representan a la población palestina en Cisjordania y Gaza, denunciaron una medida discriminatoria que vulnera el derecho a la representación política. Organizaciones de derechos humanos internacionales han pedido a Israel que revierta la decisión antes de que se inicie la campaña electoral.
El veto a los candidatos palestinos podría traducirse en una mayor marginación de la comunidad árabe dentro del parlamento y dificultar cualquier intento de negociación futura. Además, la medida llega en un contexto de creciente violencia en la Franja de Gaza y de protestas en Jerusalén Este.
Expertos en derecho internacional advierten que la exclusión de partidos políticos basados en su origen étnico o nacional podría constituir una violación de la Convención sobre los Derechos Políticos, lo que abriría la puerta a sanciones diplomáticas o a acciones en tribunales internacionales.