La deforestación en la Amazonia brasileña ha caído a su nivel más bajo en una década, según los últimos datos. La reducción de la deforestación se debe en parte a las políticas implementadas por el gobierno brasileño para proteger la Amazonia y promover la conservación de la biodiversidad. El gobierno ha establecido programas para reforestar áreas degradadas y ha aumentado la vigilancia en la región para prevenir la deforestación ilegal.

