Durante una conferencia en la ciudad de [ubicación no especificada] el vicepresidente de los Estados Unidos, JD Vance, fue interrumpido por un manifestante que alzó la voz exigiendo la publicación de los archivos relacionados con el caso del difunto financiero Jeffrey Epstein. El activista, que portaba una pancarta con la frase "Release Epstein files", logró captar la atención del público y de los medios antes de ser retirado por la seguridad.
Vance, quien había llegado a la audiencia para presentar su propuesta de reforma del sistema de salud, respondió brevemente al incidente, indicando que la administración estaba comprometida con la transparencia, aunque sin ofrecer detalles concretos sobre los archivos solicitados.
El episodio se produce en medio de una creciente ola de protestas en distintas ciudades de EE.UU. que demandan la divulgación de documentos judiciales y de inteligencia vinculados a Epstein, cuyo caso sigue generando controversia por la supuesta implicación de figuras políticas y empresariales de alto nivel.
Organizaciones de derechos civiles y grupos de presión han señalado que la falta de acceso a los archivos dificulta la rendición de cuentas y alimenta teorías conspirativas, mientras que el gobierno federal mantiene que la información está bajo revisión legal y de seguridad nacional.

