En el marco de las elecciones legislativas israelíes previstas para diciembre, Mansur Abbas, diputado del partido árabe Ra'am, ha emergido como una figura central en la negociación de alianzas. Tras su participación en la moción de censura que obligó a Benjamin Netanyahu a dimitir en 2023, Abbas ha demostrado su capacidad para influir en la configuración del gobierno, pese a representar a una minoría que históicamente ha estado al margen de los pactos de poder.
Abbas ha declarado su disposición a colaborar con partidos judíos moderados, siempre que se garantice la mejora de los servicios públicos en comunidades árabes y se avance en la solución de la cuestión palestina. Su propuesta incluye la creación de un fondo de desarrollo para áreas del norte de Israel y la revisión de políticas de planificación urbana que afectan a los asentamientos.
Los analistas internacionales advierten que la inclusión de Ra'am en una coalición podría suavizar la postura israelí respecto a los asentamientos en Cisjordania, pero también podría generar tensiones dentro de la derecha israelí, que ve con recelo cualquier concesión a la población árabe. Además, la posible alianza abre la puerta a una mayor participación de la comunidad árabe en la toma de decisiones de seguridad nacional, un tema delicado en el contexto del conflicto con Hamas y Hezbollah.
En la arena diplomática, Estados Unidos y la Unión Europea observan con atención el papel de Abbas, pues su capacidad para mediar entre facciones podría influir en los esfuerzos de reactivación del proceso de paz. La evolución de las negociaciones de coalición será determinante para la política interna y la postura de Israel en la región en los próximos años.


