La líder del partido de extrema derecha en Francia, Marine Le Pen, ha apelado la sentencia que la condenó por incitar al odio. La apelación ha generado una gran atención en la región, y ha sido vista como una oportunidad para que Le Pen muestre su fuerza en la política francesa. El partido de Le Pen ha negado las acusaciones, y ha afirmado que la sentencia es una oportunidad para que la oposición muestre su descontento.
