El 2 de octubre de 2026, el Ministerio de Relaciones Exteriores del Reino Unido informó que las conversaciones con Mauricio sobre la soberanía de las Islas Chagos se han detenido nuevamente. Las negociaciones, iniciadas en 2024, buscaban acordar la devolución de las islas a los chagoses, descendientes de los habitantes originales expulsados en la década de 1960.
Los retrasos se atribuyen a desacuerdos sobre el calendario de repatriación y la gestión de la base militar estadounidense en la isla Diego García, que sigue operando bajo un acuerdo de defensa bilateral. Los chagoses, ahora mayormente mayores de edad, expresan preocupación por la falta de garantías de vivienda y servicios básicos en caso de retorno.
La comunidad internacional, a través de la ONU, ha reiterado su apoyo al derecho de autodeterminación de los chagoses y ha instado a ambas partes a avanzar sin dilaciones. La falta de progreso también alimenta críticas a la política exterior británica, percibida como un vestigio del colonialismo.
Mientras tanto, el gobierno mauriciano ha señalado que está dispuesto a firmar un tratado de soberanía una vez que se resuelvan los aspectos logísticos y de seguridad, pero advierte que la falta de avances podría llevar a nuevas acciones legales en tribunales internacionales.
