El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, concedió una entrevista al presentador británico Piers Morgan en la que señaló a Qatar como responsable de los crímenes de guerra cometidos en la Franja de Gaza. La declaración surgió en medio de crecientes denuncias de organizaciones de derechos humanos que documentan ataques indiscriminados contra civiles.
Netanyahu argumentó que el apoyo financiero y logístico de Doha a grupos militantes en Gaza constituye una forma de complicidad en los hechos que la comunidad internacional está investigando. La estrategia del mandatario parece buscar desviar la atención de las acusaciones que pesan sobre las fuerzas israelíes.
El primer ministro de Qatar, Sheikh Tamim bin Hamad Al Thani, respondió calificando la acusación como una “táctica de desinformación” y reiteró su disposición a colaborar con cualquier investigación internacional que sea imparcial. La disputa ha reavivado la rivalidad política que se remonta a la crisis de 2017, cuando varios países árabes cortaron relaciones con Doha.
Los analistas advierten que la escalada retórica podría obstaculizar cualquier iniciativa de cese al fuego y dificultar la labor de mediadores como Egipto y la ONU, que buscan una solución negociada al conflicto.


