La ola de calor en Europa ha generado un aumento en la demanda de servicios de emergencia. La temperatura en Alemania ha alcanzado un récord, con 41,3 grados Celsius en Saarbrücken. La situación es crítica, con muchos países europeos registrando temperaturas extremadamente altas. La comunidad internacional ha llamado a la acción para abordar el cambio climático y reducir los efectos de la ola de calor.

