La Organización Mundial de la Salud (OMS) reportó que la ola de calor de 2026 en Europa causó al menos 1,300 muertes, con Alemania registrando su temperatura más alta en la historia: 41.7°C. El evento afectó principalmente a países del sur de Europa, donde los sistemas de salud no estaban preparados para la intensidad del fenómeno. La OMS advirtió que la falta de infraestructura resistente al calor podría derivar en crisis sanitarias recurrentes.
