La OTAN anunció el envío de aviones de patrulla adicionales a la región del Mar Negro, una respuesta directa a los recientes ataques con drones que han causado daños en infraestructuras navales y civiles. Los aviones, principalmente modelos P‑8 Poseidon, operarán desde bases en Rumanía y Bulgaria, reforzando la capacidad de detección y respuesta temprana.<br/><br/>Los ataques, atribuidos a grupos vinculados a la Federación Rusa, se produjeron en los últimos diez días y dejaron varios buques de la Armada ucraniana gravemente dañados. La decisión de la Alianza se produce en medio de negociaciones diplomáticas estancadas sobre la seguridad marítima y la libertad de navegación en el Mar Negro.<br/><br/>El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, subrayó que la medida es preventiva y no constituye una escalada, pero advirtió que la falta de una respuesta firme podría alentar a futuros actos de agresión. Los países miembros de la Alianza han acordado financiar la operación durante al menos seis meses, con la posibilidad de extenderla según la evolución de los hechos.<br/><br/>Expertos en seguridad marítima advierten que la presencia de aviones de patrulla aumentará la probabilidad de encuentros aéreos y que la zona ya es un punto caliente de la rivalidad entre la OTAN y Rusia, lo que podría traducirse en una mayor militarización del espacio aéreo del Mar Negro.

