Los precios del crudo registraron saltos significativos en las operaciones tempranas de este domingo, reflejando la creciente preocupación de los inversores ante la escalada de tensiones entre Estados Unidos e Iran. El Brent, referencia internacional, y el WTI, referente estadounidense, mostraron alzas de varios dólares por barril en las primeras horas de negociación. La volatilidad responde directamente a las amenazas del presidente Trump de destruir infraestructura energética iraní si no se reabre el Estrecho de Hormuz, por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo consumido globalmente. Los analistas de mercado warn que cualquier conflicto abierto que afecte el tránsito por el estrecho tendría consecuencias catastróficas para los precios, superando ampliamente los picos registrados durante la invasión rusa de Ukraine. Las compañías petroleras han comenzado a ajustar sus planes de operación, y varias navieras están evaluando rutas alternativas aunque significativamente más largas y costosas. Los mercados de futuros muestran volatilidad extrema, con inversionistas posicionándose para ambos escenarios: una resolución diplomática o un conflicto que interrumpa el suministro de petróleo del Golfo.

