El 23 de septiembre de 2026, el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, tomó la palabra en la Asamblea General de la ONU para lanzar una dura crítica contra los Estados Unidos, a los que describió como "terrorista" por su política de bloqueo en el estrecho de Hormuz. En su discurso, Pezeshkian sostuvo que la presión estadounidense está poniendo en riesgo la seguridad del comercio marítimo y la estabilidad regional.
Pezeshkian, sin embargo, dejó abierta la puerta a la diplomacia, señalando que Irán está dispuesto a negociar siempre que se respeten sus derechos soberanos y se levante el embargo económico. El mandatario también recordó que la comunidad internacional ha condenado las sanciones unilaterales y pidió a los países miembros apoyar una solución pacífica.
El discurso coincidió con la presencia del expresidente estadounidense Donald Trump, quien asistió a la Asamblea General para reunirse con líderes de Oriente Medio. La interacción entre ambos líderes ha sido objeto de especulación, ya que Trump ha manifestado su intención de revisar la política de sanciones contra Irán.
Analistas internacionales consideran que la intervención de Pezeshkian podría marcar un punto de inflexión en las relaciones entre Irán y EE.UU., aunque la retórica beligerante sugiere que la confianza sigue siendo escasa. El futuro de las negociaciones dependerá de la disposición de Washington a moderar su postura y de la capacidad de Irán para mantener la presión interna.

