El 12 de octubre de 2026, Andy Burnham, quien asumió recientemente la jefatura del gobierno británico, declaró en una entrevista con Al Jazeera que "es claro" que Rusia intervino en el referéndum del Brexit celebrado en 2016. La afirmación, que constituye la primera admisión pública de un primer ministro del Reino Unido sobre la materia, se basó en información de inteligencia que, según Burnham, demuestra la existencia de campañas de desinformación y financiación encubierta por parte de Moscú.
En paralelo, el medio francés France 24 publicó un artículo en español que reproduce las palabras del mandatario, señalando que la interferencia rusa habría buscado fomentar la división política y favorecer la salida del Reino Unido de la Unión Europea. Burnham instó a los gobiernos europeos a reforzar sus sistemas de ciberseguridad y a crear mecanismos de vigilancia más robustos para prevenir futuras injerencias extranjeras.
Expertos en seguridad electoral de la UE y del Reino Unido han reaccionado con cautela, subrayando que, aunque la acusación es grave, aún se requieren pruebas documentales que respalden la afirmación. El Servicio de Inteligencia de Reino Unido (MI5) y la Oficina de Seguridad del Parlamento británico han anunciado que abrirán investigaciones internas para determinar el alcance de la supuesta operación rusa.
La declaración de Burnham llega en un momento de creciente tensión entre Occidente y Rusia, tras una serie de sanciones económicas y acusaciones de ciberataques. Si bien la revelación podría reabrir debates sobre la legitimidad del Brexit, también plantea la necesidad de revisar los procesos electorales y de fortalecer la cooperación internacional en materia de integridad democrática.

