El regalo ha generado sorpresa y ha sido interpretado como un gesto de amistad y cooperación entre Turquía y el Reino Unido. El arma y las municiones no han sido traídas de regreso al Reino Unido y en su lugar han sido dejadas con funcionarios británicos en Turquía. El incidente ha generado debate sobre la relación entre la OTAN y Turquía, así como sobre la política de defensa del Reino Unido.


