El senador demócrata Chris Van Hollen, miembro del Comité de Relaciones Exteriores, emitió el 23 de septiembre de 2026 una dura crítica contra el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, calificándolo de “mentiroso crónico” y “criminal de guerra”. La declaración se produjo justo antes de que Netanyahu se dirigiera a la Asamblea General de la ONU para presentar su posición sobre el conflicto con los palestinos.
Van Hollen sostuvo que las políticas de Netanyahu violan sistemáticamente los derechos humanos y que su discurso en la ONU será una oportunidad para denunciar los crímenes cometidos en Gaza y en los asentamientos de Cisjordania. El senador también pidió a la comunidad internacional que considere sanciones dirigidas contra funcionarios israelíes responsables de violaciones graves.
La acusación ha sido recibida con indignación por el gobierno israelí, que calificó las palabras del senador como “infundadas” y “peligrosas”. La embajada de Israel en Washington emitió un comunicado defendiendo la integridad de Netanyahu y recordando su historial de liderazgo durante conflictos regionales.
Este episodio se suma a una creciente tensión entre el Congreso estadounidense y la administración israelí, en un momento en que la política exterior de EE.UU. busca equilibrar su apoyo tradicional a Israel con crecientes presiones internas para abordar la cuestión de los derechos humanos en los territorios ocupados.

