Un nuevo informe elaborado por la organización Accra Reset advierte que la retirada de los programas de ayuda sanitaria de Estados Unidos está generando una crisis sin precedentes en el sector de la salud en África. El estudio señala que hospitales y clínicas en al menos 12 países carecen ahora de suministros esenciales, como vacunas, antibióticos y equipos de diagnóstico, lo que pone en riesgo la atención de enfermedades endémicas y emergentes.
El informe destaca que la disminución de la financiación ha llevado al cierre de más de 200 centros de salud primaria, obligando a la población a desplazarse largas distancias para recibir atención. Además, la falta de recursos ha aumentado la carga de trabajo del personal médico, provocando una fuga de profesionales hacia el sector privado o el exterior.
Expertos en salud pública subrayan que la retirada de la ayuda estadounidense coincide con la expansión de otras emergencias, como brotes de cólera y la propagación del dengue, lo que agrava la presión sobre sistemas ya frágiles. La comunidad internacional está llamando a una respuesta coordinada que incluya la movilización de fondos de organismos multilaterales y la participación de gobiernos locales para garantizar la continuidad de los servicios.
Ante este escenario, Accra Reset propone la creación de alianzas regionales para la compra conjunta de insumos médicos y el fortalecimiento de la cadena de suministro, con el objetivo de reducir la dependencia de fondos externos y mejorar la resiliencia del sector sanitario africano.
