En un artículo contundente, The Atlantic sostiene que la Casa Blanca bajo Trump ha adoptado una postura 'fascista' en su manejo de conflictos internacionales, particularmente respecto a Irán y Palestina. Este cambio, documentado en múltiples reportajes, implica una ruptura con el multilateralismo que definió la posguerra. La publicación señala que EE.UU. muestra 'síntomas de un poder en declive' al presionar a aliados como España y amenazar con sanciones a miembros de la OTAN. La conclusión es contundente: la política exterior estadounidense no solo socava su liderazgo, sino que activa una dinámica de confrontación que beneficia a actores como Irán. Este giro, calificado de 'peligroso' y 'sin precedentes', redefine el panorama geopolítico con consecuencias a largo plazo para la seguridad global.
