El 28 de octubre de 2026 el Reino Unido puso en marcha una operación sin precedentes: tres de sus cuatro submarinos de la clase Vanguard, equipados con misiles balísticos Trident II D5, se encuentran simultáneamente en patrulla en alta mar. Este movimiento marca la primera vez en varios años que la flota nuclear estratégica del país opera con tres unidades activas al mismo tiempo.
Según fuentes del Ministerio de Defensa británico, la decisión responde a la creciente tensión geopolítica en Europa del Este y al incremento de actividades navales de la Armada rusa en el Atlántico Norte. La presencia simultánea de tres submarinos permite al Reino Unido garantizar una capacidad de respuesta inmediata y reforzar la disuasión nuclear dentro del marco de la OTAN.
Los submarinos Vanguard, construidos en los años 1990, llevan a bordo hasta 16 misiles Trident, cada uno con múltiples ojivas nucleares. Su despliegue continuo requiere una logística compleja, incluyendo el reabastecimiento de combustible nuclear y la rotación de tripulaciones altamente entrenadas.
Este acto también envía un mensaje a China, que ha incrementado su presencia naval en rutas estratégicas. El Reino Unido, aunque no es una potencia nuclear tan grande como Estados Unidos o Rusia, busca mantener su estatus de potencia nuclear y demostrar su compromiso con la seguridad colectiva de la alianza atlántica.
