El presidente de EE. UU. ha cancelado el viaje de sus representantes a Pakistán, lo que ha generado sorpresa y ha complicado las posibilidades de una solución pacífica en la región. La comunidad internacional ha llamado a ambas partes a encontrar una solución pacífica, pero la cancelación del viaje ha generado incertidumbre sobre el futuro de las conversaciones.


