En un mitin celebrado en Ohio, el presidente Donald Trump declaró que nunca había oído hablar de la ganadora del Premio Nobel de la Paz 2026, calificando la decisión de Noruega como un "mancha" para el país. La crítica se produjo justo después de que el Comité Nobel anunciara a Navanethem "Navi" Pillay, ex presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, como laureada por su defensa del derecho internacional y la justicia en tribunales internacionales.
Pillay, originaria de Sudáfrica y actualmente jueza de la Corte Internacional de Justicia, ha sido reconocida por su papel en la investigación de violaciones de derechos humanos en varios conflictos, incluido el proceso que concluyó con la declaración de que Israel había violado el derecho internacional en la ocupación de territorios palestinos. Su premio subraya la creciente importancia de los mecanismos judiciales internacionales en la resolución de disputas.
El gobierno noruego respondió a la acusación de Trump mediante un comunicado que defendió la independencia del Comité Nobel, recordando que la institución ha premiado a figuras controvertidas en el pasado sin interferencia política. Además, el Primer Ministro de Noruega, Jonas Gahr Støre, reiteró el compromiso del país con la promoción de la paz y los derechos humanos.
La controversia ha reavivado el debate sobre la politización de los premios internacionales y la influencia de los líderes mundiales en la percepción pública de instituciones como el Nobel. Observadores internacionales advierten que la retórica de Trump podría afectar la cooperación entre EE.UU. y los países escandinavos en iniciativas de derechos humanos y diplomacia multilateral.


