El 14 de julio, un agente de la Oficina de Aduanas y Control de Fronteras (ICE) disparó a un ciudadano colombiano en Biddeford, Maine, durante una operación de control fronterizo. El hombre, identificado como José M., fue baleado y falleció en el lugar. Este es el segundo caso fatal en una semana involucrando a ICE en Maine, lo que ha generado protestas en comunidades latinas. La familia del fallecido denunció que el agente actuó sin justificación, mientras que las autoridades defensan la acción como parte de su labor de seguridad. El caso ha sido analizado por organizaciones de derechos humanos, que lo vinculan a un patrón de violencia contra inmigrantes.


