Con la fecha de los comicios de medio mandato fijada para el 3 de noviembre, el expresidente Donald Trump ha intensificado su campaña legal para influir en los resultados electorales. En un video difundido por France 24, Trump presentó una demanda que busca bloquear los resultados del Senado en Alaska, alegando irregularidades sin presentar pruebas concluyentes.
La medida se produce en medio de una campaña electoral en la que el Partido Republicano busca recuperar la mayoría en la Cámara de Representantes y el Senado. La demanda de Trump ha sido calificada por analistas como una estrategia para movilizar a su base y cuestionar la integridad del proceso electoral, una táctica que ya utilizó tras las elecciones presidenciales de 2020.
Expertos en derecho electoral advierten que la solicitud de bloqueo de resultados en Alaska podría retrasar la certificación de los escaños del Senado y generar incertidumbre en el Congreso. Además, la acción podría sentar un precedente peligroso para futuros procesos electorales, al permitir que candidatos impugnados intenten anular resultados mediante litigios extensos.
Mientras tanto, los partidos políticos y las autoridades electorales de EE. U. se preparan para una contienda que se perfila como una de las más reñidas de la historia reciente, con implicaciones directas sobre la agenda legislativa en temas como la economía, la seguridad y la política exterior.

