La cumbre de la OTAN en Ankara se llevó a cabo en un contexto de tensiones entre los líderes de la Alianza Atlántica. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presionó a los líderes de la OTAN para que aumenten su contribución al presupuesto de la alianza. La cumbre dejó una imagen de unidad, pero también evidenció las diferencias entre los líderes.


