Ucrania ha demostrado ser un laboratorio para la guerra moderna, con tácticas y tecnologías innovadoras. El país ha mostrado a la OTAN el futuro de la guerra, con un enfoque en la guerra asimétrica y la guerra de información. Según fuentes del Atlantic Council, Ucrania ha sido capaz de resistir la agresión rusa gracias a su capacidad para adaptarse y innovar.
