La Unión Europea acordó, en una reunión de alto nivel celebrada el 23 de septiembre de 2026, retirar a los magnates Alisher Usmanov y Mikhail Fridman de su lista de sanciones. La medida se produce después de intensas negociaciones con el presidente azerbaiyano Ilham Aliyev, quien había condicionado la liberación de un ciudadano francés a la relajación de las sanciones contra los oligarcas.
Usmanov y Fridman, cuyas fortunas superan los 20.000 millones de dólares, habían sido incluidos en la lista desde 2018 por su presunta participación en la financiación de la guerra en Ucrania. La eliminación permite que sus empresas recuperen activos financieros congelados en Europa y que puedan volver a operar en los mercados del bloque.
El gesto también se interpreta como un intento de la UE de reforzar sus lazos con Azerbaiyán, país clave en la seguridad energética y en la gestión de la frontera sur de Ucrania. Sin embargo, críticos de la medida advierten que podría debilitar la credibilidad del régimen sancionador y sentar un precedente para futuras negociaciones.
En el plano interno, la decisión ha generado debate entre los Estados miembros. Alemania y Francia apoyaron la medida, mientras que Polonia y los países bálticos expresaron su preocupación por la posible impunidad de los oligarcas vinculados al Kremlin.

