El 28 de junio de 2026, el ejército ugandés impuso un asedio a las oficinas de NTV y Daily Monitor en Kampala, según informaron los medios afectados. La medida ocurre en un contexto de tensiones políticas elevadas tras elecciones recientes. Los medios acusan al gobierno de intentar silenciar la crítica periodística, mientras el ejército justifica la medida como medida de seguridad. La situación ha generado preocupación internacional por la restricción de libertades básicas.
