El vicepresidente de los Estados Unidos, JD Vance, ha realizado declaraciones controvertidas respecto al caso de Jeffrey Epstein. Según Vance, el fallecido financiero parecía mantener vínculos con elementos de la inteligencia de Israel y de los Estados Unidos.
Las declaraciones de Vance se enmarcan en un debate sobre la influencia de las agencias de inteligencia y la existencia de redes de espionaje que operan fuera del control democrático convencional.
El caso Epstein ha sido un foco constante de escrutinio público, y las nuevas menciones de Vance sobre conexiones con el 'Estado profundo' israelí han generado una intensa reacción en el ámbito diplomático y político.
Aunque no se han presentado pruebas nuevas que respalden estas afirmaciones, el discurso refuerza la narrativa de la existencia de redes de inteligencia transnacionales con agendas propias.
