El presidente de Yemen, Rashad al‑Alimi, anunció este domingo una campaña militar integral para recuperar territorios controlados por los rebeldes hutíes en el sur del país. La declaración se produce tras semanas de intercambios de bombardeos entre la fuerza gubernamental y los hutíes, que han provocado cientos de muertos civiles y desplazados.
Según el comunicado oficial, la operación buscará retomar la ciudad portuaria de Al‑Mukalla y otras áreas estratégicas de la costa del Mar Rojo, utilizando fuerzas terrestres, aéreas y navales coordinadas. El gobierno ha solicitado apoyo logístico a sus aliados, entre ellos Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, que ya han incrementado su presencia aérea en la zona.
En paralelo, Irán emitió un comunicado en el que afirmó estar listo para defender a sus aliados hutíes ante cualquier agresión percibida de parte de los Estados Unidos o sus socios regionales. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Hossein Amir‑Abdollahian, señaló que la “defensa de los pueblos oprimidos” es una prioridad y advirtió sobre posibles represalias.
La comunidad internacional ha llamado a la moderación, temiendo que la escalada pueda desencadenar un conflicto más amplio en Oriente Medio. La ONU ha instado a ambas partes a reanudar las conversaciones de paz, mientras que Estados Unidos ha reiterado su apoyo a la soberanía de Yemen, sin descartar medidas adicionales contra Irán.

