Starlink es un proyecto de SpaceX, empresa aeroespacial estadounidense, que despliega una red de satélites en órbita baja para ofrecer servicios de internet de alta velocidad en áreas remotas y en zonas de conflicto. Su arquitectura permite una latencia reducida y una cobertura prácticamente mundial, lo que ha generado interés tanto comercial como militar.
En el contexto geopolítico, Starlink ha sido utilizado como herramienta de comunicación en conflictos como la guerra en Ucrania, donde ha facilitado la transmisión de información y la coordinación de fuerzas, y ha suscitado debates sobre la dependencia de infraestructuras de telecomunicación controladas por empresas privadas de un solo país, especialmente en la rivalidad entre Estados Unidos y China.